Fandangos de Huelva

Te quiero, sin corona ni razón,

yo te juro que te quiero

soy un pobre candelero

también tiene un corazón

como cualquier caballero.

Yo del amor me reía,

antes de yo conocerte

yo del amor me reía

pero fue tan sólo verte

que comprendí que en mi vida

estaba escrito el quererte.

Terrones,

los surcos de mi besana

están llenos de terrones,

y tu cabeza, serrana,

está llena de ilusiones,

pero de ilusiones vanas.

No pego ojo niña,

desde que te conocí

no pego ojo niña

las noches paso en vela

sigo pensando en tí

eres como una condena

Morada,

deja que al cielo que voy

al cielo que es mi morada,

si te preguntan quien soy

soy el lucero del alba

por donde quiera que voy

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